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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Espectro ansiedad depresión


Any minute, any hour
I'm waiting on a call from you
Keith Richards[1]

La relación entre ansiedad y depresión es motivo de controversia. Se ha dicho que no hay depresión sin ansiedad. Sin embargo estos síntomas coexisten en grados variables en todo paciente deprimido. La ansiedad se manifiesta desde síntomas mínimos hasta ataques de pánico.

Numerosos estudios ponen de manifiesto que la comorbilidad entre ambos trastornos es muy frecuente, tanto en muestras de población general[1] como en pacientes psiquiátricos[2]. De igual modo, la experiencia clínica indica que muchos pacientes acuden para recibir tratamiento presentan una mezcla de síntomas ansiosos y depresivos de intensidad variable, de modo que en
ocasiones resulta muy difícil distinguir cuáles el trastorno predominante[3].

La depresión y la ansiedad constituyen un trastorno que altera:

¿Por qué coexisten ansiedad y depresión?


Hasta la fecha se han realizado numerosas revisiones que intentan explicar el porqué de la coexistencia entre ansiedad y depresión. De una forma resumida, suelen establecerse tres posiciones diferentes[4], sin que ninguna de ellas esté confirmada en la actualidad[5] .

Modelo unitario.
Los resultados obtenidos por autores como Johnstone et al (1980), que encuentran una elevada correlación de síntomas de depresión y ansiedad, apoyan el modelo unitario (un único trastorno). Esta hipótesis también está avalada por la elevada concomitancia de síntomas de ansiedad generalizada y de crisis de angustia con trastornos depresivos[6]. De igual modo, la utilidad demostrada de algunos fármacos antidepresivos en el tratamiento de determinados trastornos de ansiedad también podría estar a favor de una génesis común[7]. Finalmente, Tyrer (1989) ha planteado la hipótesis de que un considerable subgrupo de pacientes con ansiedad y depresión, incluidos aquellos con síndrome mixto ansioso-depresivo, podrían cumplir criterios diagnósticos de un “síndrome general neurótico” descrito inicialmente por Freud.

Modelo Binario o Pluralista.
Existen varios estudios[8] que defienden la hipótesis binaria (dos trastornos diferentes) en la relación ansiedad-depresión. No obstante, según Gersh y Fowles (1979) de dichos estudios no se desprende una base clara para la diferenciación de ambos síndromes (ansiedad neurótica/depresión neurótico-ansiosa) y sólo se constata que el grupo depresivo es portador de una sintomatología más grave y un curso más crónico que los estados de ansiedad sin depresión. Estos autores señalan que, posiblemente, la relación depresión-ansiedad cambia a lo largo del tiempo, de modo que el diagnóstico depende del momento en que se realiza.

Los estudios del grupo Newcastle[9] defiende la hipótesis de la separación de los trastornos de angustia y depresivos en función de la sintomatología, entre la que destaca la agorafobia y la crisis de angustia como representantes más claros de la ansiedad. Los resultados obtenidos en estudios genéticos[10] también apoyan la teoría binaria. Por el contrario, no existen pruebas concluyentes en lo que respecta a la ansiedad generalizada, ni desde el punto de vista clínico, ni desde el genético[11]. Es más, el solapamiento entre la neurosis de angustia y los trastornos depresivos está fomentado por la ansiedad flotante y permanente, y la consideración nosologíca del trastorno de ansiedad generalizada es más dudosa, ya que sus síntomas son mucho más inespecíficos que los de los cuadros de ansiedad crítica.

Modelo Mixto.
La tercera y última posibilidad consiste en un modelo mixto que propugna la existencia de un trastorno ansioso-depresivo independiente, de curso crónico, con pocos factores desencadenantes, escasa reactividad a los episodios ambientales, pobre respuesta a placebo y a los antidepresivos y una mortalidad más elevada que otros grupos depresivos o neuróticos.

¿Con qué modelo debemos quedarnos?

Hoy día, a pesar de las opiniones divergentes de diferentes autores, y de las limitaciones conceptuales existen, la mayoría de datos existentes tanto biológicos como clínicos, pronósticos terapéuticos parecen apoyar las hipótesis de los trastornos de ansiedad y depresión se presentan como un espectro que se relaciona a otras enfermedades como la diabetes, la hipertensión, hipertrigliceridemia, hipotioridismo, obesidad etc.

La depresión menoscaba al ser humano profundamente. Se han reportado lesiones prefrontales y supraorbitarias secundarias a estados depresivos crónicos (distimia), trastorno de estrés postraumático y actualmente se le considera como factor de riesgo para sufrir demencia durante la tercera edad. Por ello es de vital importancia la detección y el tratamiento oportuno.

La depresión no sólo es “estar triste” y la ansiedad no implica sólo estar “nervioso”.





La Ilustración pertenece a la colección de LeLarve:
“AD NOCENDUM POTENTES SUMUS”
Técnica: Grabado digital.
Tamaño: 14 x 22 cm
Papel liberón 300gr.
Costo: $ 9500 m.n. más gastos de envío.
http://lelarve.blogspot.com/


[1] Wittchen et al, 1991; Daton y Roy-Byrne, 1991
[2] Hiller et al, 1989
[3] Ayuso y Del Río, 1999
[4] Vallejo y Bataller, 2000
[5] Barbee, 1998
[6] Fawcett y Kravitz, 1983; Van Valkenburg et al, 1984
[7] Boulenger y Lavallee, 1993
[8] Derogatis et al 1972; Prusoff y Klerman, 1974.
[9] Roth et al, 1972, 1982; Gurney et al 1972
[10] Torgersen, 1990; Reich, 1993
[11] Allgulander et al, 1995; Kendler et al, 1996


5 comentarios :

alas30 dijo...

tanto la primera como la segunda parte son claras y contundentes... y coincido en que mucho tiene que ver la relacion de ambos trastornos en el momento o etapa de diagnostico, aunque si considero en mi vivencia que se trata de un bals en dos tiempos, una complicada armonia binaria...

Anónimo dijo...

Es un consuelo leer de un psiquiatra que este es un trastorno devastador. Viviendo con un trastorno de ansiedad difícil de controlar es muy difícil conseguir empatia. Saldos!!! K.

Anónimo dijo...

bals???
vals es lo correcto

Zitlaly Zavala dijo...

Para mi la depresión en su punto más alto ers como tener el mismo cuerpo pero ser otra persona a que yo no reconocía como a mi misma. Alguien que de a poco se apoderaba de mi dejando cada vez menos espacio a mi ser.
Y el sentimiento era como esa melancolía,muchas veces mezclada con ansiedad.

Anónimo dijo...

Buenas tardes.
Quiero preguntarle si recomienda el uso de antidepresivos como rehabilitación del consumo de metanfetaminas o inhalación de cristal. Mi hija usó esta droga unos 5 meses y desde hace dos no consume. No quiere hacer nada, más que comer y dormir y estar encerrada. Está ansiosa, ya tomó Clonazepan y Lexapro unas tres semanas y los dejó porque empezó a sentirse mareada, de hecho, sigue sintiéndose mareada con pesadez en la cabeza y cuerpo. ¿Necesita antidepresivos o puede recuperarse sola?
De antemano, gracias por sus comentarios.
P. D. Si los necesita, ¿puede usted consultar a mi hija? Quiero llevarla para que la vea.
Mucha gracias.
Quedo al pendiente de su respuesta.