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lunes, 7 de noviembre de 2011

Trastornos ventilatorios del sueño




Hola, Félix.  Te envío mis respuestas, para ver qué opinas al respecto: 

Mi  compañero  ronca, jadea y emite sonidos ahogados durante la noche casi cada noche. Llega a presentar entre  5 a 6 ciclos por noche. Siempre ha sufrido de alergia. De niño fue asmático, y actualmente tiene sobrepeso. También se sospecha de hipertensión.

Gracias

Los trastornos ventilatorios del sueño describen un espectro de fenómenos obstructivos  de la  vía aérea superior. Se manifiestan a través de un simple ronquido hasta una franca  apnea que obstruye el flujo ventilatorio durante el sueño. La manifestación principal de esta serie de trastornos es el ronquido que se describe como un sonido grave debido a la turbulencia que crea el aire a su paso por las vías aéreas altas. El ronquido ligero a moderado es común en varones mayores de 45 años. El sonido más estridente, que llega a despertar a la persona con que se duerme o incluso al propio sujeto que ronca, se considera patológico y es un signo importante en la clínica de sueño.

Ronquido benigno: es frecuente en niños. El individuo es clínicamente  sano, no muestra alteraciones otorrinolaringológicas o enfermedades médicas generales. No existe relación con la postura ortopédica que guarda la cabeza,  los hombros y la columna vertebral. El sonido es de bajo tono y volumen,  y los episodios son cortos y pueden aparecer de 3-4 ciclos durante la noche. No afectan la calidad de sueño del individuo y se relacionan con estrés psicosocial, ansiedad y depresión.

Ronquido secundario: es frecuente entre los 4 y los 8 años de edad a casusa de la hipertrofia amigdalina. También se presenta en sujetos fumadores, obesos, en individuos que padecen reflujo gastroesofágico, en personas que presentan el septo nasal desviado y en aquellos que sufren alteraciones neurológicas (p.ej. retraso mental, síndrome de Down, secuelas de enfermedad vascular cerebral, etc.). El ronquido regularmente es de tono y volumen alto, y el ritmo  se adecua a la mecánica ventilatoria (inspiración – espiración). No existe relación con la postura ortopédica que guarda la cabeza,  los hombros y la columna vertebral. El sonido es de bajo tono y volumen,  y los episodios son cortos y pueden aparecer de 3-4 ciclos durante la noche. No afectan la calidad de sueño del individuo y se relacionan con estrés psicosocial, ansiedad y depresión.

Apnea obstructiva del sueño: Este trastorno se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción de las vías respiratoria superiores durante el sueño, que se acompañan de falta de saturación de oxígeno sanguíneo. Los pacientes roncan en forma muy ruidosa, los ronquidos se interrumpen por episodios de apnea de 20 a 30 segundos y son tan fuertes que llegan a despertar al compañero de cama o inclusive a personas que duermen en otra habitación.
El perfil habitual de los pacientes es el de un sujeto masculino, obeso, de cuello corto y en quien además hay síntomas de hipertensión, cefalea frontal diurna e impotencia sexual. En esta población se incrementa el riesgo de evento vascular cerebral y de infarto agudo al miocardio independientemente de los factores de riesgo ateroesclerósico.

Evaluando el flujo sanguíneo cerebral con  Doppler transcraneal, se ha observado en pacientes con apnea obstructiva del sueño flujo arterial elevado y estrechamiento vascular, lo que se asocia a déficit neuropsicológico (incremento en el tiempo de respuesta a estímulos, disminución de la atención, la concentración y la memoria).

Síndrome de apnea central del sueño. En este caso, se interrumpe la respiración durante el sueño, sin que exista un obstáculo en las vías respiratorias superiores. En la práctica clínica es frecuente encontrar formas mixtas entre la apnea obstructiva del sueño y la central. En el caso de la apnea  central, si bien puede referirse que el paciente ronca, no es el principal síntoma. Los sujetos tienen una gran fragmentación del sueño, por lo que la somnolencia diurna es mucho más importante para el paciente.


Estudios recientes recomiendan que independientemente de la causa del trastorno de sueño, se debe tratar prematuramente cualquier manifestación persistente de alteración pues esto implica hipoxia nocturna la cual siempre  tendrá un impacto sobre la vitalidad del paciente.

            Agradeceré cualquier comentario o pregunta al respecto del tema abordado.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Trastornos del sueño. Clasificación




Las principales manifestaciones de los trastornos del sueño son obvias: dificultad para dormir, somnolencia diurna excesiva y conductas anormales mientras se duerme. Como en cualquier padecimiento, la información se obtiene mediante una adecuada historia clínica, en conjunto con la exploración física; aunado a estos, es importante interrogar a la persona con quien duerme el paciente, pues proporcionará datos objetivos, como el ronquido, que el sujeto ignora, por sufrirlo en estado de inconsciencia.

Se puede completar con estudios estándar de laboratorio y gabinete, además de diversos instrumentos como cuestionarios o escalas validados. Cuando hay justificación, puede utilizarse el registro polisomnográfico y el estudio múltiple de latencias a dormir realizado en el laboratorio de sueño. En casos definidos también se pueden hacer pruebas terapéuticas.


Clasificaciones

La Asociación Psiquiátrica Americana clasifica, en su Manual de Diagnóstico y Estadístico DSM-IV, los trastornos del dormir en tres grandes divisiones:

1. Trastornos primarios del sueño, en los que se encuentran disomnias como el insomnio, el hipersomnia, la narcolepsia, trastornos respiratorios y del ritmo circadiano, así como las parasomnias o fenómenos anormales asociados con el dormir o despertar (pesadillas, terrores nocturnos y sonambulismo).

2.Trastornos del sueño relacionados con trastornos mentales, que pueden ser insomnio o hipersomnia por alguna enfermedad psiquiátrica específica (p.ej. depresión, ansiedad, psicosis, etc.)

3. En otros trastornos del sueño debido a otra enfermedad o al consumo de alguna sustancia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por medio de la Clasificación Internacional de Enfermedades, también considera a los trastornos del dormir.


Trastornos del dormir de acuerdo con CIE-10.

·         Insomnio no orgánico
·         Hipersomnio no orgánico
·         Trastorno no orgánico del ciclo sueño-vigilia
·         Sonambulismo
·         Terrores nocturnos
·         Pesadillas
·         Otros trastornos no orgánicos del sueño
·         Trastornos no orgánicos de origen no específico

En 1990, las diversas organizaciones de especialistas en trastornos del dormir acordaron una clasificación internacionalmente aceptada.

Clasificación Internacional de los Trastornos del Dormir.

·  Disomnias: Dificultad para iniciar y mantener el dormir, o somnolencia excesiva.

·      Parasomnias: Fenómenos no deseados ocurridos durante el sueño, o exacerbados por éste.

·  Asociados con problemas psiquiátricos, neurológicos y médicos. Se asocian con síntomas en el ciclo dormir-vigilia.

·    Trastornos propuestos. Entidades de las que no se conoce lo suficiente para definirlos como trastornos del dormir.


Agradeceré sus dudas al respecto de la siguiente clasificación.






           Baker I, H. (s/a)  Manual clínico Trastornos del domir y depresión.  Organon.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Síndrome de las piernas inquietas




En este síndrome hay una necesidad imperiosa y desagradable por mover las piernas; por lo general, esto aparece antes del inicio del sueño. Es frecuente que se asocie con embarazo, anemia, consumo de alcohol[1] y tabaco[2], gota (acumulación de ácido úrico),  varices, migraña[3], incremento en el colesterol[4], esclerosis múltiple[5], enfermedad de Parkinson[6], fibromialgia[7] entre muchas otras condiciones. Tiende a localizarse en el tobillo o en la rodilla, aunque casi siempre es bilateral, también puede manifestarse de forma unilateral. Regularmente se resuelve tratando la enfermedad primaria.

Hay que diferenciar el síndrome de piernas inquietas de los movimientos periódicos durante el sueño. Este trastorno se caracteriza por episodios repetidos  de movimientos estereotipados de alguna de las extremidades inferiores durante el sueño. Las personas con este trastorno,  sienten una fuerte sensación de hormigueo muy molesto y ligeramente doloroso en las pantorrillas, lo que les produce  un deseo casi irresistible de mover las piernas. Estos movimientos se asocian con despertares parciales o completos, sin que el paciente se percate de ellos, lo que interfiere gravemente  con la calidad del sueño. Este trastorno se presenta  entre los 20 y 40 años de edad,  lo presenta un 5% de la población, se asocia a causas genéticas[8] y requiere tratamiento neuropsiquiátrico[9].


[1] PMID: 21060117
[2] PMID: 20957852
[3] PMID: 21660429
[4] PMID: 21804343
[5] PMID: 21422649
[6] PMID: 21243243
[7] PMID: 20957840
[8] PMID: 21850208
[9] Salín Pascual, RJ. (1997) Bases bioquímicas y farmacológicas de la neuropsiquiatría. México: McGraw Hill.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Caso 2. Hombre: Café y Alcohol




¡Hola Felix! Mi novio tiende a tomar café durante el día, en las noches a tomar y fumar. Ronca y tiene pesadillas constantemente. Se queja por vivir muy cansado, ya leyó tu blog, quedamos en hacer cambios de hábitos pero no ha podido romper con los que ya tiene, va a terapia y las cosas no cambian. ¿Qué me sugieres hacer?


A las xantinas se les conoce como estimulantes psicomotores. Este grupo farmacológico comprende la cafeína, la teofilina (té) y teobromina (chocolate), que existen en estado natural  en una serie de plantas originarias de distintas regiones del mundo. Algunas de éstas son:  el café, té, cacao, mate, cola y guaraná.

La cafeína es una sustancia química estimulante que se encuentra en muchas bebidas comerciales (Red Bull, Coca Cola, Monster, etc) y en algunas medicinas de patente que pueden comprarse sin receta (antigripales, antimigrañosos, analgésicos para el cólico menstrual, etc). El café express tiene 72.22mg/100ml, el café americano 66.67mg/100 ml, y sí se prepara “cargado”, puede contener casi el doble; el Red Bull, 33.60mg/100 ml (sin considerar el efecto estimulante del resto de los componentes como la taurina, glucosa y vitaminas) y el té negro, 22.22mg/ml [1].

La cafeína aumenta la actividad motora espontánea, altas dosis son capaces de producir convulsiones en animales de experimentación. En el ser humano, a dosis convencionales que fluctúan entre 150 y 300mg, se estimulan las funciones psíquicas. Se facilita la actividad intelectual, lo mismo que la asociación de ideas, la atención y la sensación subjetiva de bienestar; también la fatiga disminuye. Las pruebas psicológicas demuestran que los tiempos de reacción se reducen, se incrementa la velocidad de ejecución  y disminuyen los errores. Las dosis entre 67 y 133 mg de cafeína aumentó de la presión sistólica y la presión aórtica  mientras; que la distensibilidad y la resistencia arterial disminuyen. Las respuestas cardiovasculares a la cafeína están  asociadas con la dosis[2]. Por arriba de 200mg hay un franco  incremento de la tensión arterial Dosis mayores de 300mg provocan ansiedad, insomnio, palpitaciones y temblor. A dosis convencionales, la cafeína presenta un potente efecto diurético, lo que favorece la deshidratación con los efectos desgastantes sobre el individuo.

La cafeína compite con los receptores de adenosina (un nuerotransmisor inhibitorio), causando alerta cortical. Un consumo de 300 mg tiene un claro efecto sobre el sueño, con un aumento en el número de  despertares y una reducción de los períodos de  sueño MOR en la mayoría de los individuos sometidos a prueba; 500 mg ocasionan el mismo grado de agudeza mental que 5 mg de dexantetamina. Aunque existen variantes entre los individuos, éstas no son tan grandes como dicen los bebedores de café. Incluso aquellos que niegan los efectos del café sobre su sueño tienen un aumento en el número despertares después de tomar tres tazas de café cerca de la hora de dormir. Debido a que la cafeína tiene una vida media larga (5 horas)* no es solamente el café consumido en la noche lo que reviste importancia. Debido a que tomar dos o tres tazas de café por la mañana puede constituir un buen recurso para paliar la somnolencia causada por una mala noche anterior, es fácil establecer un ciclo de mal sueño, dado que el café que se tome para despabilarse hoy, se transformará en la causa de un mal sueño y la consiguiente somnolencia de mañana[3].

A causa de sus actividades opuestas y diferentes vidas medias, el alcohol y la cafeína tomados juntos pueden producir un insomnio muy pronunciado en las primeras horas de la mañana. El efecto sedante inmediato del alcohol puede revertir los efectos de alerta de la cafeína. Cerca de las 3:00 o 4:00 de la mañana, hora a la que el alcohol habrá sido metabolizado; esto ocasionará un efecto de rebote que aumentará la excitación cortical que ahora se sumará a los efectos de alerta de la cafeína, la cual estará metabolizada sólo a medias a esa hora.

Te recomiendo que hagas una cita para evaluar los patrones de consumo de las sustancias y juntos encontrar la solución.