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jueves, 16 de junio de 2011

Decálogo del Heteroconfundido



  “And it stoned me to my soul….”
And It Stoned Me 
Van Morrison




1. Contigo todo es muy tierno y cariñoso- El heteroconfundido alberga un profundo sentimiento de soledad y manifiesta una sensación de vacío[1] que lo debilita desde dentro.  Proviene de estructuras familiares en el que los roles de género se imponen de formas  agresivas (incluso con el empleo de violencia), los valores morales son restrictivos, se ocultan en formas religiosas ambivalentes y se viven al extremo ultrajantes. Regularmente el heteroconfundido,  pertenece a la tercera generación. En la primera generación se vivió (sufrió) una estructura matriarcal compensatoria y en la segunda  generación, un machismo reivindicativo.

2. Mi mamá es mi mejor amiga- El heteroconfundio es incapaz de  identificarse con unos padres ambivalentes que nunca dejaron de ser hijos - La “madre real” es una de las abuelas. Ella dicta las normas, los castigos y las excepciones a la norma sin criterios discernibles. El padre biológico tiene  “mamitis”, regularmente es violento y reivindicativo[2]. La madre biológica es hostil,  tolera poco la sexualidad del heteroconfundido y se vive como rechazante.  El heteroconfundido se siente traicionado por el padre biológico del mismo sexo con quien, durante la adolescencia, establece un “duelo a muerte”. No hay triunfo de ninguna de las partes. Lo que detiene el desarrollo del heteroconfundido en una  posición intersexual, a través de la cual trata de disociar su propio deseo y experimenta un interjuego entre el amor y la agresión.

3. Todas mis relaciones han sido estables y de mucho tiempo- Desde la adolescencia muestra un patrón de relaciones heterosexuales insatisfactorias. Regularmente se vive explotado emocionalmente o es víctima de abuso físico. Interpreta las relaciones del presente  con el filtro del pasado, por lo que reconoce estar atrapado en un círculo vicioso. Alberga una sensación de hastío emocional durante sus relaciones  y busca por todos los medios el reconocimiento y la aceptación.

4. ¿Qué se sentirá hacerlo con alguien cómo tú? (Dice sí pero jamás dice cuándo)- Conscientemente envía señales homosexuales. Seduce. Le vende falsas esperanzas al homoconfundido[3]. Habla de la relación como si constituyeran una pareja e incluso puede mostrar celos -  El heteroconfundido vive al homosexual (homoconfundido) como inofensivo, castrado, domado. Como a un amiguit@ al que puede erotizar sin que pase nada.

5. Por eso lo hacía... por miedo a perderte- El heteroconfundido muestra un profundo temor al abandono. Sabe que el homoconfundido le desea y emplea el deseo erótico como pelham y espuela[4].

6. Sí pero... ¡No!- ambivalencia histérica. Negación reiterada de las emociones y los sentimientos eróticos homosexuales (“Pareces niñ@”, “no soy gay”, “yo no soy así”, “soy niña”, “no eres mi novi@”) escisión del objeto del placer (“No me gustan las mujeres, pero me gustas tú”)

7. Yo pienso casarme y tener hijos... mi familia así me lo ha enseñado- Los heteroconfundidos obtienen un placer homosexual que no obtienen en relaciones heterosexuales. Sin embargo, terminan invirtiendo la relación de poder en busca de someter al homosexual, incauto, que se aproxima con la intención de mantener una relación homosexual heterosexualizada.

8. ¡Yo no tengo la culpa! es la primera vez que me pasa... se vale estar confundido- Establecen relaciones perversas parasitarias, donde sólo el heterosexual  se beneficia. Se muestran egoístas. Voraces. Poco empáticos con las necesidades del homoconfundido. Logran el sometimiento en base a socavar la integridad; incluso llega a pasearle  a otras parejas. El homoconfundido experimenta una profunda idealización y dependencia, con el heteroconfundido.

9. Sí fueras hombre (o mujer) seríamos felices- Se establece un  juego doloroso de la erotización a partir de lo que no es y nunca será. Afinidad en intereses y pasatiempos. “No eres como los hombres, sabes lo que necesito”. Convivencia e intimidad. Tiempo y calidad. Amistad, es una relación acogedora y comprensiva, sin embargo, el otro espera el ejercicio de la sexualidad.

10. Tu novio es un buen tipo... ¡Lo odio!- Luchas sádico-sádicas. El homoconfundido mantiene una intensa envidia a las parejas heterosexuales del heteroconfundido, por medio de una desvalorización defensiva. El heteroconfundido minimiza el intercambio erótico que "ensaya" con el homosexual. El homosexual se frustra y experimenta enojo en estas relaciones ambivalentes. El heteroconfundido  hace todo lo posible por sabotear la relación y al sentirse abandonado, seduce de nuevo.


Prólogo

Superman es un ícono norteamericano. Un rasgo preponderante de su personalidad es la seguridad. Dotado de superpoderes  no le teme casi a nada e incluso infunde respeto a sus iguales metahumanos. A finales de los años cuarenta, Superman se enfrenta a un simple estafador que de primeras no presentaba reto alguno para el hombre de acero. La diferencia la marcó la kryptonita, que decoraba el llamativo turbante que lucía el mencionado villano y que provocaba la absoluta impotencia de Superman [1].


Me permito  emplear esta viñeta que podría parecer tan frívola pero considero necesaria  para explicar el fenómeno que actúa como Kryptonita en las relaciones humanas de carácter homosexual, los Heteroconfundidos, ya que solo un Homoconfundido se puede enganchar en este tipo de relaciones.




La Ilustración pertenece a la colección de LeLarve:

  "Sin titulo”

TÉCNICA: Gráfica.

http://lelarve.blogspot.com/



miércoles, 8 de junio de 2011

El paciente profesional



La psicoterapia es una relación humana que tiene como objeto el cambio. El psicoterapeuta es un compañero de viaje cuya función es la de acompañar y “tratar” de acotar el camino. Durante el recorrido se cultiva la escucha, se concilia la mirada, se fortalecen los sentidos, los lazos y la convivencia.

A través de ello se genera un diálogo co- constructivo que busca vencer la inercia hacia la destrucción y la resistencia humana al cambio. El fin último de la psicoterapia, como yo lo entiendo, es la aproximación a la felicidad.

Lo anterior viene a colación en el entendimiento de la Dualidad al respecto de los trastornos psiquiátricos. Por dualidad se entiende la confluencia en un mismo

martes, 7 de junio de 2011

Un pueblo con hambre de justicia a falta de una política criminal.




"Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas,
porque ninguna simulación puede durar largo tiempo."
Marco Tulio Ciserón.

Con la realidad de cada mexicano opacada por los recuerdos de los cadáveres que vimos la noche anterior en la TV, salimos a la calle a tratar de cumplir nuestros objetivos de este día. Ponemos el miedo en el fondo del portafolio, o en la bolsa pequeña de la mochila escolar, o en el compartimento más oculto del bolso y tratamos de que las imágenes brutales no nos afecten.

¿Qué pasó en este país que en menos de seis años las únicas conversaciones tienen como eje la violencia, el delito, los sicarios, las narcofosas que no paran de vomitar cadáveres, o el narcotráfico. Ahora todos somos expertos en criminología y conocemos de memoria el mapa de nuestro México donde quedan señalados los territorios de cada cártel ¿Y a cuál narcotraficante le pertenece usted?

Queremos creer que la estrategia del Gobierno Federal es la correcta, y deseamos que el discurso oficial se vuelva realidad y después de un pico de violencia comenzará a regresar la calma… Pero al informarnos en los medios menos sumisos al Presidente nos vamos dando cuenta con creciente horror de que no hay la mínima señal de que esto se esté terminando, entonces nos preguntamos “Si no hemos alcanzado el famoso pico de violencia que marcará el principio del fin… ¿Entonces cómo se va a poner la cosa?”. No se ve el fondo. Y en este derrumbe de la moral nacional, para colmo, no faltan los pequeños oportunistas, que viendo la debilidad del Estado para aplicar justicia, rompen la ley casi con la certeza de que nadie los molestará. Desde el vecino abusivo que se roba la vía pública (que todos pagamos) poniendo cubetas en la calle para crear una extensión de su casa, hasta la Caja de Ahorro que nació para defraudar a la mayor cantidad posible de incautos, cada vez menos mexicanos le tienen temor a la justicia. ¿Y saben qué es lo más triste? Que nadie nos preguntó si queríamos una guerra a la puerta del kinder donde van nuestros pequeños (Si las gotas de lluvia fueran de chocolate…). Así, de buenas a primeras, al puro estilo pinochetista, un día los noticieros al servicio del Presidente nos anunciaron jubilosos que la Guerra contra el Narco había comenzado; nos dijeron que habría algunos muertos pero que valía la pena porque era una guerra valiente y necesaria; nos aseguraron que duraría poco, pero sobre todo, nos vendieron la idea de que era por nuestro bien… ¿Por nuestro bien?... ¡¿Por nuestro bien?! Y sería tan amable el regordete señor Alejandro Poiré, Secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional, de informarnos en qué nos ha beneficiado su maldita guerra?

En nada. Así tal cual, en nada. ¿Descendieron los índices de criminalidad? No, de hecho se multiplicó. ¿Bajó el índice de consumo en México? No, aumentó tal y como muchos vaticinaron. ¿Bajó la cantidad de droga mexicana que consumen los pobrecitos gringos? No, ni de lejos. ¿En Ciudad Juárez se logró detener la extorsión que sufren todos los negocios? No, ahora aquella ciudad luce desolada, hundida en una deprimente agonía.

Por ello se publicita con todo el poder de los medios al servicio del Presidente la detención de un nuevo y peligroso jefe del narcotráfico (Gracía Luna Productions). Ya ve, todos los que agarran son siempre peligrosísimos y poderosísimos ¿Sí? ¿Y por qué nada cambia luego de su heroico arresto? Sin embargo, eso de exponer a temibles villanos vestidos de Polo cada vez les funciona menos. Agarran a uno y entra su relevo antes de que nos demos cuenta. Lo sorprendente sería que agarraran… pero a los elegantes caballeros que les lavan en dinero. Y si de verdad quieren cumplir eso de “caiga quien caiga” ¿Por qué nunca agarran a los prósperos políticos que les hacen sus relaciones públicas? Pero ya ve, van de capo en capo, uno por uno, y eso de vez en cuando, sobre todo cuando el señor Presidente necesita subir su raquítico rating.

En cambio, si nos preguntamos qué perdimos con esta Guerra que cayó sobre nosotros desde Los Pinos, extrañaremos los tiempos pasados en que esta violencia era inimaginable. Con la guerra panista perdimos nuestra tranquilidad, perdimos la esperanza, la certeza de que el futuro es promisorio si trabaja con ganas… También perdimos el turismo, las ganas de viajar por nuestro país, el deseo de abrir un negocio, el gusto por salir a divertirnos de noche, la confianza en nuestros vecinos… Se perdieron fuentes de trabajo, inversión, nuevas empresas… Y al ver las calles muertas de las ciudades del norte, nos preguntamos ¿Quién es ahora el espantachambas? ¿Quién acabó convirtiéndose en un peligro para México? Es como una horrenda broma que lejos de terminar avanza y avanza, amenazante hacia nuestra ciudad y vemos impotentes que está cada vez más cerca de nuestras familias.

Si nos preguntamos por qué nos encontraremos –sin merecerlo– en esta realidad, jamás hallaremos la respuesta en los medios convencionales, es más, los periodistas que sirven de voceros al Gobierno Federal ni se lo cuestionan. Hay que buscar entre los periodistas e investigadores más críticos para descubrir que, desde el principio se hizo todo mal. Y sí, es culpa del gobierno, del gobierno que mantenemos con nuestros impuestos, del gobierno que según la evidencia, se trepó al poder sin nuestro permiso. Y allá están ellos, enriqueciéndose estúpidamente; y acá estamos nosotros, en espera no de una vida mejor, sino de sobrevivir al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.

Para empezar Calderón inició su Guerra sin tener clara la fuerza del enemigo (error fatal); al inicio, el narco no era tan fuerte, pero tenía potencial para crecer. Lo que logró Calderón al “aventarles” al ejército fue demostrar que no tiene la capacidad de enfrentar a los grupos criminales. Esto, obviamente, envalentó al enemigo. Además, la estrategia federal (lenta y desorganizada) tardó demasiado tiempo en dar resultados (de hecho no ha habido tales) y las mafias aprovecharon perfectamente esta falla imperdonable para armarse, organizarse mejor y plantear un resistencia más dura. Quizá la idea que tenía Calderón era que los narcos, al ver a los soldados en los puntos de revisión carreteros, se iban a espantar tanto que renunciarían ipso facto a sus fabulosas ganancias.

En este crudo contexto, los mexicanos reclamamos una política criminal, uniforme y clara para todo el territorio. Pero vayamos un poco más despacio ¿Qué es esto de política criminal?

Zaffaroni conceptualiza como Política Criminal : “aquella que se encarga de la administración de la violencia derivada indirecta".

En un concepto más amplio está entendido como las conductas posibles de sanción conforme la legislación penal vigente, y permite tener como objeto de administración otros actos que pueden contener violencia, no obstante no estar receptados en la normativa penal. Desde esta perspectiva, la política criminal importa un estadio anterior a la codificación de los delitos.

Ahora: ¿Qué es una Política Criminal Integral?

La entendemos como un conjunto muy amplio, complejo y diversificado de medidas y acciones desarrolladas bajo el impulso del estado pero con amplia participación comunitaria, tendiente a reducir, limitar y atenuar el delito en general, y la violencia que suele ser su acompañante tradicional y todo ello promoviendo el ascenso social de la población y el desarrollo económico del país.

Entonces ¿por qué le urge al país una política integral?

1.- A través de ella se efectuaría un amplio diagnóstico de áreas problemáticas y de instituciones y organizaciones sociales, no limitadas sólo al delito, aunque las cifras de éste serían fundamentales.

Dicho diagnóstico permitiría comparar la situación existente con una situación razonablemente satisfactoria, que en este caso sería la ideal. De allí surgirán los pasos a seguir en la planificación y posterior ejecución de un plan, por ejemplo, un Plan Maestro de Política Criminal.

2.- La Política Criminal Integral procurará que el delincuente no pueda delinquir, pero fundamentalmente procurará que el niño o joven, especialmente el marginal, aquél abandonado por su familia, por el Estado y por la sociedad, no se convierta en delincuente y que otros no se hagan adictos a las drogas o al alcohol; que se reduzca la circulación ilegítima de armas de fuego, que se refuercen los sistemas educativos y recreativos para la niñez y la juventud, con énfasis en la formación en valores; que se brinde apoyo a la familia de bajos recursos; que se organicen los barrios y las comunidades participativamente y que en cada zona se creen esquicios de prevención en coordinación con la policía y que se involucren todos en recuperar el espacio urbano muchas veces “desertizado” por haber sido abandonado por los vecinos y cedido a los delincuentes, quienes rápidamente se instalan en él.

3.- Deberán también ser objeto de análisis las instituciones vinculadas a la minoridad, frecuente “semillero” del delito adulto. Reestructurados integralmente los servicios penitenciarios (legislación, reglamentación, infraestructura, capacitación y selección del personal, metodología de tratamiento, etc.) y puestos en funcionamiento real los pos penitenciarios para asegurar una adecuada reinserción social de la prisión y las medidas y sanciones penales no privativas de libertad para los autores de delitos menores mediante un tratamiento educativo y correctivo; modernizada y agilizada la justicia, frecuentemente morosa e ineficiente, etcétera.

4.- La elaboración de un Plan maestro de la Política Criminal deberá buscar, además, el consenso con todos los sectores políticos y sociales, comprometiéndolos en los mismos objetivos, para así conformar una Política de Estado duradera y estable y no una ocasional política del gobierno de turno. El Plan deberá contar con un presupuesto e identificar las fuentes de financiamiento y además contar con un organismo de conducción del más alto nivel (científico y funcional) y con instrumentos de evaluación para analizar los resultados y corregir las desviaciones.

Y ahora surge la pregunta ¿Está de acuerdo en que nos falta una política criminal, desplazándome al mismo tiempo del porque de la No censura a los medios de comunicación? Hace unos días fue muy sonado en los noticieros el “El Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia” ya que la violencia se ha convertido en el tema central de los medios de comunicación y en forma sintetizada dicho acuerdo busca el atender dos problemas distintos:

1.- Proponer autocontroles para que los medios no se conviertan en voceros de la delincuencia organizada. 

2. Quiere atender la censura del crimen organizado.

Basta de acuerdos que sólo quieren cegar a la sociedad, puesto que en México no necesitamos que se nos oculte la información sobre el narcotráfico, sino que los medios de comunicación se especialicen en temas de seguridad y se les capacite al igual que se les dé un respaldo por parte de la autoridad y no en contra de ellos como muchas veces a sucedido. Necesitamos mantener a una sociedad informada para que se pueda lograr un política criminal integral y una cultura de la legalidad; y de esta manera lograremos que los programas de prevención del delito sean eficaces.


Mtra. Ivette Salazar Marquez
Abogada y Criminóloga.



domingo, 29 de mayo de 2011

A Woman to left lonely. Parte 4. Ciclotimia





Escucho:

“¿No es la incertidumbre la peor de las situaciones en las que se puede encontrar cualquier persona? Me atrevo a decir que incluso cualquier animal. Esos pensamientos constantes que consternan mi cabeza la mayor parte del tiempo por no saber qué es lo que ocurre dentro de mí ¿Cómo entender que la tristeza y opacidad de mi mirada sólo es momentánea, pasajera, efímera? ¿Cómo entender que los rayos del sol provocan en mí un estado de sobreexitación, y la disminución de su intensidad provocan que mi cerebro se atrofie? ¿Es el sol, el tiempo, las circunstancias, un estado de madurez alcanzado, cansancio, o las drogas? ¿Qué se debe hacer para permanecer en un estado basal todos los días del año sin ayuda de drogas, psiquiatras, psicólogos?”
¿Cómo es sentirse bien? ¿Alguien sano podría contestarme esta pregunta? Porque la verdad es que yo por ahora me encuentro en un estado que defino como estar bien, esto es; estoy feliz, tranquila, relajada, más merolica, atenta, satisfecha, animada, sonriente, etc… ¿Cómo es que llegué hasta este punto? ¿Es sólo una ilusión, o una gran